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Barça: la solución está en casa

Fuera de la Copa y a siete puntos del líder, al Barcelona sólo le queda la Champions League. Un fracaso mañana en Alemania podría provocar el cese de Frank Rijkaard y el ascenso de Guardiola del filial al primer equipo hasta final de temporada.

Fuera de la Copa y a siete puntos del líder, al Barcelona sólo le queda la Champions League. Un fracaso mañana en Alemania podría provocar el cese de Frank Rijkaard y el ascenso de Guardiola del filial al primer equipo hasta final de temporada.

La situación del Barcelona es desalentadora para sus aficionados. Seguramente sólo los culés más pesimistas hubieran apostado en agosto a que, a fecha de hoy, los azulgrana estarían eliminados de la Copa del Rey y terceros en la Liga a siete puntos del Real Madrid y a uno del Villarreal y, lo que es peor, sin que se dislumbre en el horizonte un posible cambio en el rumbo. En la ciudad condal señalan a toda la plantilla, cuerpo técnico incluido, como culpables de la situación actual.

Y hoy llega la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, la única baza que le queda al Barça para salvar la campaña actual. Un fracaso en Gelsenkirchen frente al Schalke 04 obligaría a actuar a la junta directiva de Joan Laporta y tomar alguna decisión 'drástica', y lo más fácil a mitad de curso es cesar a Frank Rijkaard. Según publica la prensa deportiva catalana, el técnico holandés continua en el banquillo culé sólo porque aún está viva la esperanza en la máxima competición europea. Se tiene la esperanza de tener unos resultados similares al Real Madrid de la temporada 1997/98, que logró la Séptima mientras que en la competición doméstica deambuló hasta terminar cuarto a once puntos del Barça, que se llevó la Liga.

Si esta noche el equipo culé vuelve a Catalunya vapuleado por el conjunto alemán o con una derrota, aunque sea por la mínima, Rijkaard tendrá las horas contadas. Y llegado al caso, en las oficinas del club ya saben quién podría ser su sustituto: Pep Guardiola.

El ex jugador del Dream Team culé y actual entrenador del filial azulgrana, sería el escogido para llevar las riendas del Barça de aquí a final de temporada, con vistas a poder continuar la campaña próxima. Esta opción, según Mundo Deportivo, seguiría una nueva idea que se está imponiendo en el seno del club catalán: el próximo entrenador no debe tener un perfil muy distinto a Rijkaard. No puede ser Mourinho porque su llegada sería un cambio radical, y en el Barça apuestan por técnicos con un perfil más pausado, elegante, discreto, y que trabajen con la palabra y no con el látigo.

Guardiola es un hombre de la casa, que conoce el club por dentro, lo mismo que el 'entorno' azulgrana. Además, la llegada ahora del ex centrocampista le ayudaría a configurar mejor el Barcelona del 2008/09: los dos meses que le quedarían de trabajo con el grupo le ayudarían a conocer mejor la plantilla y a saber de primera mano qué es lo que necesita el Barça y de quién se debería prescindir. Los que están en contra de que el técnico del filial lleve las riendas ahora del primer equipo es porque si en dos meses no logra reconducir el juego y los resultados, su imagen podría verse empeorada.

Si Laporta y Txiki Begiristain consideran que Pep Guardiola no es el hombre que debe dirigir al Barcelona el año que viene, por su falta de experiencia en los banquillos, ante el eventual cese de Rijkaard el técnico catalán sería el mejor colocado para sustituir al holandés aunque sólo sea hasta final de temporada. Sea como sea, todo depende del resultado de esta noche en Alemania.

La situación del Barcelona es desalentadora para sus aficionados. Seguramente sólo los culés más pesimistas hubieran apostado en agosto a que, a fecha de hoy, los azulgrana estarían eliminados de la Copa del Rey y terceros en la Liga a siete puntos del Real Madrid y a uno del Villarreal y, lo que es peor, sin que se dislumbre en el horizonte un posible cambio en el rumbo. En la ciudad condal señalan a toda la plantilla, cuerpo técnico incluido, como culpables de la situación actual.

Y hoy llega la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, la única baza que le queda al Barça para salvar la campaña actual. Un fracaso en Gelsenkirchen frente al Schalke 04 obligaría a actuar a la junta directiva de Joan Laporta y tomar alguna decisión ‘drástica’, y lo más fácil a mitad de curso es cesar a Frank Rijkaard. Según publica la prensa deportiva catalana, el técnico holandés continua en el banquillo culé sólo porque aún está viva la esperanza en la máxima competición europea. Se tiene la esperanza de tener unos resultados similares al Real Madrid de la temporada 1997/98, que logró la Séptima mientras que en la competición doméstica deambuló hasta terminar cuarto a once puntos del Barça, que se llevó la Liga.

Si esta noche el equipo culé vuelve a Catalunya vapuleado por el conjunto alemán o con una derrota, aunque sea por la mínima, Rijkaard tendrá las horas contadas. Y llegado al caso, en las oficinas del club ya saben quién podría ser su sustituto: Pep Guardiola.

El ex jugador del Dream Team culé y actual entrenador del filial azulgrana, sería el escogido para llevar las riendas del Barça de aquí a final de temporada, con vistas a poder continuar la campaña próxima. Esta opción, según Mundo Deportivo, seguiría una nueva idea que se está imponiendo en el seno del club catalán: el próximo entrenador no debe tener un perfil muy distinto a Rijkaard. No puede ser Mourinho porque su llegada sería un cambio radical, y en el Barça apuestan por técnicos con un perfil más pausado, elegante, discreto, y que trabajen con la palabra y no con el látigo.

Guardiola es un hombre de la casa, que conoce el club por dentro, lo mismo que el ‘entorno’ azulgrana. Además, la llegada ahora del ex centrocampista le ayudaría a configurar mejor el Barcelona del 2008/09: los dos meses que le quedarían de trabajo con el grupo le ayudarían a conocer mejor la plantilla y a saber de primera mano qué es lo que necesita el Barça y de quién se debería prescindir. Los que están en contra de que el técnico del filial lleve las riendas ahora del primer equipo es porque si en dos meses no logra reconducir el juego y los resultados, su imagen podría verse empeorada.

Si Laporta y Txiki Begiristain consideran que Pep Guardiola no es el hombre que debe dirigir al Barcelona el año que viene, por su falta de experiencia en los banquillos, ante el eventual cese de Rijkaard el técnico catalán sería el mejor colocado para sustituir al holandés aunque sólo sea hasta final de temporada. Sea como sea, todo depende del resultado de esta noche en Alemania.

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