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El fichaje estrellado: Mateja Kezman

Llegó al Chelsea como uno de los mejores goleadores del continente europeo pero en Stamford Bridge Kezman decepcionó, al igual que lo hizo también en el Atlético de Madrid, el Fenerbahçe, el PSG y el resto de equipos que lo acogieron desde aquel entonces.

Mateja Kezman celebra un gol con el Chelsea Kezman fracasó en su intento de triunfar en Stamford Bridge (FOTO: Cordon Press)

Corría el verano de 2004. Roman Abramovich hacía un año que había aterrizado en Stamford Bridge y el magnate ruso se mostró dispuesto a hacer desde un primer momento el mejor equipo del mundo a base de talonario. Por aquel entonces destacaba en el PSV un serbio llamado Mateja Kezman -máximo goleador de la liga holandesa en tres ocasiones y Bota de Plata en una de ellas con 35 goles- y Abramovich no dudó en apostar por él.

Al Chelsea llegó el delantero con el cartel de hombre gol bajo el brazo pero en Stamford Bridge las lesiones y la irrupción en el panorama futbolistíco de un joven llamado Didier Drogba, le impidieron tener la continuidad suficiente como para demostrar su valía. Su discreto papel -jugando sólo seis partidos como titular- propició que, tan sólo un año después de su llegada a Londres, hiciera las maletas y tuviera que salir por la puerta de atrás. A partir de aquí, y con 26 años, su carrera fue cayendo en picado a pasos agigantados y Kezman pasó de promesa a estrellado en apenas un año.

Probó suerte el serbio después en el Atlético de Madrid, pero en el Calderón tan sólo se mantuvo, al igual que en el Chelsea y en la mayoría de los equipos en los que posteriormente ha jugado, una única temporada. El serbio tuvo en el club español la oportunidad de demostrar que lo de la Premier había sido un espejismo y que seguía siendo el killer que fue en Holanda formando dupla con Fernando Torres, pero Kezman pasó también sin pena ni gloria por la ribera del Manzanares.

Después del Atleti, el Fenerbahçe apostó por él y posteriormente lo hicieron el PSG, el Zenit de San Petersburgo y el South China de Hong Kong sin éxito alguno. Actualmente, Kezman se encuentra entrenando con el equipo de su ciudad, el Partizan de Belgrado, de donde salió hace once años con el objetivo de convertirse en uno de los grandes de Europa.

El caso de Kezman es el de uno de aquellos delanteros que han fracasado tras estar abonados al gol. Ya se sabe que un atacante vive de marcar y cuando la pelota no entra se hace difícil poder seguir arriba. Tras su nefasto paso por el Chelsea, Kezman perdió confianza en si mismo y esto, unido a diferentes episodios de desobediencia, fue cavando, poco a poco, su final como futbolista de primer nivel.

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