Noticias de rumores y fichajes

El jugador que falta en el Barcelona 2008/09

En Can Barça siguen diciendo que la plantilla sigue abierta, por lo que hasta el 31 de agosto aún podría aparecer una cara nueva por el Camp Nou. Se desconoce quién podría ser, pero no el puesto a ocupar: extremo izquierdo.

En Can Barça siguen diciendo que la plantilla sigue abierta, por lo que hasta el 31 de agosto aún podría aparecer una cara nueva por el Camp Nou. Se desconoce quién podría ser, pero no el puesto a ocupar: extremo izquierdo.

Falta alguien. Uno, pero la plantilla culé todavía no está cerrada. Y si algo está claro es qué es lo que falta: un jugador para la banda izquierda del ataque azulgrana, un extremo izquierdo. Varios han sido los nombres que han sonado, pero todavía no ha llegado a fructificar el fichaje de ninguno de ellos.

David Silva ha estado mucho tiempo en la agenda culé, pero su renovación con el Valencia dió el carpetazo final al culebrón Silva, pese a que era el que más le gustaba a Guardiola.

El otro nombre que ha sonado, y con insistencia, a lo largo de todo el verano ha sido el de Andrei Arshavin. El club culé 'cerró' el fichaje en abril, pero la gran actuación del jugador en la Eurocopa revalorizó al futbolista y el Zenit, dueño de la ficha del delantero, subió sus pretensiones a la vez que se añadían pretendientes.

El Barcelona siempre ha tenido a favor que el jugador no se ha escondido y siempre ha demostrado que le gustaría jugar en el Camp Nou, además de presionar a los directivos del Zenit para que le dejen marchar. Sin embargo, ni a Barcelona ni a Londres se irá Arshavin, ya que el Tottenham también estaba interesado en el punta ruso, pero ante las altas pretensiones el club británico ya se ha retirado de la puja.

Dos nuevos nombres aparecen, pues, en la agenda culé: Diego Capel y Thiago Neves. Por el sevillista el Barcelona podría pagar la cláusula de rescisión, mientras que el brasileño, jugador del Fluminense y por quien ya se interesó la entidad catalana, podría sentarse a negociar con la directiva del club brasileño.

El precio de salida por el delantero, según publica el diario Sport, sería de 12 millones de euros. El jugador es considerado como una de las promesas de fútbol brasileño, aunque tiene un pequeño problema que podría alterar el vestuario azulgrana: tiene un carácter irascible.

Falta alguien. Uno, pero la plantilla culé todavía no está cerrada. Y si algo está claro es qué es lo que falta: un jugador para la banda izquierda del ataque azulgrana, un extremo izquierdo. Varios han sido los nombres que han sonado, pero todavía no ha llegado a fructificar el fichaje de ninguno de ellos.

David Silva ha estado mucho tiempo en la agenda culé, pero su renovación con el Valencia dió el carpetazo final al culebrón Silva, pese a que era el que más le gustaba a Guardiola.

El otro nombre que ha sonado, y con insistencia, a lo largo de todo el verano ha sido el de Andrei Arshavin. El club culé ‘cerró’ el fichaje en abril, pero la gran actuación del jugador en la Eurocopa revalorizó al futbolista y el Zenit, dueño de la ficha del delantero, subió sus pretensiones a la vez que se añadían pretendientes.

El Barcelona siempre ha tenido a favor que el jugador no se ha escondido y siempre ha demostrado que le gustaría jugar en el Camp Nou, además de presionar a los directivos del Zenit para que le dejen marchar. Sin embargo, ni a Barcelona ni a Londres se irá Arshavin, ya que el Tottenham también estaba interesado en el punta ruso, pero ante las altas pretensiones el club británico ya se ha retirado de la puja.

Dos nuevos nombres aparecen, pues, en la agenda culé: Diego Capel y Thiago Neves. Por el sevillista el Barcelona podría pagar la cláusula de rescisión, mientras que el brasileño, jugador del Fluminense y por quien ya se interesó la entidad catalana, podría sentarse a negociar con la directiva del club brasileño.

El precio de salida por el delantero, según publica el diario Sport, sería de 12 millones de euros. El jugador es considerado como una de las promesas de fútbol brasileño, aunque tiene un pequeño problema que podría alterar el vestuario azulgrana: tiene un carácter irascible.

Compartir

Comentarios