Noticias de rumores y fichajes

Fichajes Históricos: Figo (2)

Acuerdos subrepticios, mentiras en público, récord de traspaso por un jugador, ídolo que se convierte en villano…uno de los fichajes más polémicos y traumáticos de la historia del fútbol.

figomadrid Figo, junto a Pérez y Di Stefano en su presentación con el Real Madrid

Verano del año 2000. Como ya explicamos en la primera entrega de los movimientos de equipo de Luis Figo, el jugador portugués, a sus 28 años de edad, y tras cinco campañas en el FC Barcelona, ya era una estrella mundial. Tras haber disputado la Eurocopa en el mes de junio, el futbolista estaba disfrutando de sus vacaciones antes de, supuestamente, empezar la pretemporada con el conjunto catalán, el día 24 de julio, a las órdenes de Llorenç Serra Ferrer.

El día 5 de ese mes, no obstante, saltan las alarmas: surgen rumores en Madrid de que el crack azulgrana fichará por el club merengue si Florentino Pérez, entonces candidato a la presidencia del Real Madrid (y compitiendo con su vigente mandatario, Lorenzo Sanz), es elegido presidente. El empresario tendría un precontrato firmado con Figo y su representante, José Veiga, por el cual pagaría la cláusula de rescisión del extremo luso, 10.000 millones de pesetas (algo más de 60 millones de euros), si conseguía la presidencia blanca. Llegados a esa situación el domingo 16, día de las elecciones, en caso de que alguna de las dos partes se echase atrás tendría que pagar 5.000 millones de pesetas (algo más de 30 millones de euros) a la otra.

Durante una semana, el rumor va tomando aspecto de realidad. El futbolista se mantiene en silencio (pese a que se filtra en algunos medios que continuará en el club), pero Veiga no desmiente (tampoco la confirma claramente) la situación, mientras sale a la luz que la operación sería una (peligrosa) estrategia para que el presidente del Barça, Josep Lluís Nuñez (o su sucesor, puesto que el club catalán también está de elecciones presidenciales), le mejore la ficha, pese a ser ya, como el propio mandatario informó, el que más cobra de la plantilla, y también se dice que el representante del jugador estaría negociando con la Lazio (pese a que para el club italiano, al ser extranjero, la cláusula le salía por 20.000 millones de pesestas -unos 120’2 millones de euros-) como segunda opción de salida, por si Sanz continúa como mandamás merengue. Llega el día 11, y Pérez, en la rueda de prensa en la que presenta su proyecto deportivo, oficializa el rumor, aunque sin enseñar el precontrato, para no poner en un aprieto mediático a su futuro fichaje, pese a que Veiga también lo confirma (“Si Florentino gana, el próximo lunes [17 de julio] estaremos en Madrid”).

Sin embargo, Figo (en lo que casi una década después reconoció como “mi único error”, ampliado a “algunos errores” hace un par de años), el día 15, declara al diario Sport que no se va, asegurando que no ha firmado ningún documento con Florentino, que aunque éste gane las elecciones él seguirá en la plantilla azulgrana, y que la del Barça será su camiseta “para siempre”. Al parecer, Lluís Bassat y Joan Gaspart, los candidatos mejor situados para ganar las elecciones presidenciales del Barça, se habían comprometido a mejorarle el contrato, pero le pidieron que declarara públicamente que no se iba para mejorar su imagen ante la afición.

Llega el domingo 16, se celebran las elecciones en el Santiago Bernabéu, y salta la sorpresa (Lorenzo Sanz era el favorito, tras haberse conquistado dos Ligas de Campeones bajo su mandato): Florentino Pérez gana. Con el tiro habiendo salido por la culata, al menos a nivel de prestigio personal, el futbolista se ve atrapado por el precontrato firmado con el nuevo presidente del Real Madrid, y, en el colmo de los delirios, Veiga propone al Barça, infructuosamente, que pague los 5.000 millones de indemnización por incumplimiento del acuerdo.

Finalmente, el día 24, Figo no se presenta al primer entrenamiento culé, sino que es presentado como nuevo jugador del Madrid después de que la entidad blanca pagara, contando IPC e IVA, algo más de 11.000 millones de pesetas (66’1 millones de euros) por él, y pasara a tener una cláusula de 30.000 millones (unos 180’3 millones de euros), y un sueldo anual de 800 millones (unos 4’8 millones de euros). Sucede a su excompañero Ronaldo (con el que volvería a coincidir en el 2002) como el futbolista más caro de la historia.

Con el tiempo, el atacante portugués se ha ido contradiciendo, más allá de los ‘errores’ antes citados, acerca de su versión de estos hechos, explicando que no se marchó del Barça por cuestión de dinero, pero a su vez esgrimiendo que fue porque Nuñez y su junta no le ‘valoraron’, como explicó al periódico luso Publico.

Tras otros cinco años en España (donde ganó con el Madrid una Champions League, dos Ligas, una Supercopa de Europa, una Intercontinental, y dos Supercopas de España), Figo, por fin, cambió de equipo sin escándalos de por medio: el Inter de Milán lo fichó en verano del 2005 sin tener que pagar nada por su traspaso, puesto que en junio de ese año acababa su contrato con la entidad blanca.

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