Noticias de rumores y fichajes

Fichajes Históricos: Montoya, Basualdo, y Silvani

El trío de jugadores argentinos a punto estuvo de obrar el milagro y salvar al hundido Extremadura en la segunda vuelta de la temporada 1996/97.

monomontoya Montoya, con el Extremadura (fuente: El País)

Hay cierta creencia de que, lo que mal empieza, mal acaba para los equipos de fútbol a lo largo de una temporada, y el fichaje de nuevos jugadores en el mercado de invierno rara vez llega a tener un impacto profundamente positivo en un club que deportivamente esté yendo a la deriva. Pues bien, la experiencia del Extremadura en la campaña 1996/97 fue una de esas sorprendentes raras veces que de vez en cuando nos depara el deporte rey.

Debutaba ese curso el conjunto de Almendralejo en Primera División, y, llegados al parón de las fiesta navideñas, las cosas marchaban realmente mal, pues eran colistas del campeonato, a ocho puntos de distancia de los puestos de salvación. Durante el mercado de invierno, pues, se decidió realizar una importante inversión entonces (y teniendo en cuenta las posibilidades del club) de 240 millones de pesetas (casi 1’5 millones de euros) para fichar a tres semidesconocidos pero experimentados futbolistas argentinos: el veterano guardameta Navarro Mono Montoya (Boca Juniors; 20 millones de pesetas -un poco más de 120.000 euros-; camino de los 31 años de edad), el aún mayor centrocampista organizador José Pepe Basualdo (también de Boca Juniors, pero cedido; 70 millones -casi 421.000 euros-; 33 años de edad) y el más joven delantero Walter Cuqui Silvani (Universidad de Chile; 150 millones -algo más de 900.000 euros-; 26 años de edad).

Resultado: hasta la llegada de sus refuerzos de invierno, el Extremadura tan sólo había ganado un partido de los 18 disputados y empatado otros cinco, mientras en los 24 partidos restantes (fue una de las temporadas en las que la Liga tenía 22 equipos) consiguió ni más ni menos que 10 victorias (siendo decisivo en varias de ellas los goles de un Silvani que anotó 7 tantos) y 6 empates.

Finalmente, el Extremadura acabó descendiendo a Segunda División (se quedó a tan sólo un punto de disputar la promoción para no bajar de categoría), pero el brillante rendimiento de estos tres futbolistas que casi obran el milagro de la permanencia para el conjunto azulgrana no pasó desapercibido para el resto de clubes, y prueba de ello es que a final de temporada Montoya y Silvani ficharon, respectivamente, por los recién ascendidos Mérida y Salamanca, mientras Basualdo hizo lo propio, aunque quedándose en Segunda, con el Jaén.

Compartir

Comentarios