El nuevo dueño del Manchester City, el multimillonario jeque árabe Mansour Bin Zayed, ha revelado que tiene 200 millones de libras (243 millones de euros) para reforzar al equipo y colocarlo a nivel de Champions (ahora mismo está bordeando el descenso). Y las inversiones podrían empezar a realizarse en este mismo mercado de invierno.
Para navidades, el jeque quiere regalarse nada menos que a David Villa, para quien tiene 'apartados' 50 millones de euros, además de jugadores de perfil medio como Lassana Diarra, Stephen Warnock y Wayne Bridge. Con el dinero restante, la intención es abordar de cara a la temporada que viene el fichaje de otras dos superestrellas mundiales como Fernando Torres y Kaká.
En palabras del magnate, lo que quiere para el City es "un delantero de raza", "un defensa central digno de ese nombre" y "un verdadero centrocampista que sepa hacer cualquier cosa". Por otra parte, descartó ir a por Lampard y Gerrard, que son jugadores "importantes", pero no "espectaculares" como su gran figura Robinho.