Arjen Robben aconsejaba, hace algunos meses, a su compañero Frank Ribéry que no se dejara tentar por los cantos de sirena del Real Madrid. Argumentaba sus palabras basándose en su propia experiencia y, también, en la motivación que suponía, para él, jugar al lado del francés.
Pasado el tiempo, y tras la reaparición de un Ribéry que este año se está hartando a acumular lesiones, Robben repite discurso y, en rueda de prensa, ha avisado a Ribéry de que si en el Bayern es "una gran estrella" en el cuadro merengue sólo será uno más.
"Es su elección, pero espero que Franck se quede con nosotros", ha agregado Robben, "contento" con la recuperación de un compañero que "aporta mucha calidad, atrae la atención de muchos defensas y crea espacios para los demás".
"Gracias a él, el equipo adquiere otro nivel", ha apuntado Robben sobre un Ribéry que anunció, hace unos días, que en dos meses daría a conocer si renueva con el Bayern o si, por el contrario, prueba fortuna en alguno de los clubes que están interesados en él, tales como el Real Madrid o el Chelsea.