Bobby Gould y David Sullivan, co-propietarios del West Ham United, se traen entre manos uno de los planes más estrafalarios que se han escuchado últimamente en el mundo del fútbol. Y es los empresarios pretenden crear una especie de equipo tipo 'Hollywood' para seducir a los políticos de Londres y que éstos les cedan el estadio Olímpico que se está construyendo para los Juegos de 2012, de manera que los 'hammers' puedan disputar en él sus partidos como local.
Y, como es normal, cuando de hacer ruido y aumentar el 'caché' se trata no hay nada como acordarse de David Beckham. 'Becks' nació al este de Londres (donde está afincado el West Ham), es una personalidad de indudable influencia en Inglaterra y aún arrastra masas. Así que a Gould y Sullivan no se les ha ocurrido otra cosa que proponerle jugar sus últimos años en el club de Upton y hacerle así embajador del mismo a la hora de influir en el destino del estadio Olímpico tras los Juegos.
Pero eso no es todo... Ya puestos, los dirigentes 'hammers' podrían acometer también el fichaje de otro 'crack' venido a menos pero con tirón publicitario como Ronaldinho Gaúcho, según ha informado el periódico británico Daily Mail, después de que intentonas anteriores por firmar a hombres como el francés Thierry Henry o el argentino Juan Román Riquelme hayan fracasado.