Ha llegado el día. Hoy, 1 de julio, y tras 15 días de convivencia pacífica con su ya antecesor, Joan Laporta, Sandro Rosell, tomará posesión del cargo. Lo hará a las 12:00 de la mañana en la emblemática Masia, máximo referente de un Barcelona basado en la cantera que tanta representación tiene en el actual primer equipo culé. El escenario escogido por el presidente más votado de la historia para la investidura es, totalmente, novedoso, puesto que, nunca antes un mandatario culé había elegido la Masia para celebrar tan importante día.
Que Sandro lo haya hecho manifiesta el compromiso que el actual presidente azulgrana toma con el fútbol base, el mismo del que salió Cesc Fàbregas. El centrocampista de Arenys de Mar será, precisamente, uno de los deberes del nuevo presidente culé, que deberá encargarse de retomar las negociaciones con un Arsenal que se resiste a dejar marchar a su máxima estrella. Pese a ello, Rosell intentará disuadir al técnico gunner, Arsène Wenger, aunque lo hará desde la máxima discreción, puesto que, tal y como nos explicó en la entrevista, en exclusiva, que concedió a Mercafutbol aún siendo precandidato, una de sus normas es no "radiar" los fichajes para evitar, así, el encarecimiento del precio de las incorporaciones.
Tampoco radiará, seguramente, la operación que decidirá el futuro de Touré Yaya. La ya ex junta directiva azulgrana presentó una propuesta al City, según la cual, el costamarfileño podía marcharse al club inglés por 32 millones de euros siempre que el negocio se cerrara antes del pasado 29 de junio. No fue así y, ahora, el City, si continúa interesado en Touré, tendrá que negociar con el nuevo presidente, al que le espera un verano más que 'movidito'...