Según publica El Mundo Deportivo, el Barcelona no ha perdido la esperanza de hacerse con el mediapunta del Zenit, que fue uno de los mejores jugadores de la Eurocopa. Las elevadas pretensiones del club ruso, que pide como mínimo 25 millones de euros por desprenderse del futbolista, son el principal escollo para que la operación sea una realidad.
No obstante, el jugador está en venta según su propio equipo y es por eso que hasta que no se cierre el mercado de fichajes el próximo 31 de agosto no puede descartarse que se concrete el fichaje. Es por esto que en Can Barça se han propuesto no perder la paciencia ante las negativas del Zenit, ya que saben de la voluntad de Arshavin de vestirse de azulgrana.
La otra opción que maneja la secretaría técnica del Barcelona es la del valencianista Silva, por el que el Atlético también se ha interesado en los últimos días. La delicada situación institucional del Valencia puede facilitar la salida de jugadores en las próximas semanas.