Gerard López era uno de esos jugadores que se veía que llegaría a Primera División desde que estaba en categorías inferiores. Su hermano Sergi fue campeón de Liga con el Barça y de la Recopa con el Zaragoza (antes de entrar en depresión y morir arrollado por un tren, presuntamente suicidándose) y a los 11 años los dos 'grandes' de España ya se peleaban por ficharle del Granollers, llevándose al final el gato al agua La Masia azulgrana.
Precozmente, a los 17 años, Gerard se marchó al Valencia, donde tuvo la suerte de coincidir con Jorge Valdano como técnico, que enseguida le dio oportunidades con el primer equipo. Suerte que se terminó en la jornada 3, cuando la directiva 'ché' decidió cambiar de entrenador y firmar a Claudio Ranieri, que dejó de contar con Gerard. Al año siguiente, el polivalente jugador se fue en busca de minutos al Alavés.
El cambio le salió bien, tanto que en el verano de 1999 el Valencia, dirigido entonces por Héctor Cúper, le recuperó como pieza clave de un proyecto que culminaría con la disputa por parte de la entidad de Mestalla de la primera final de la Liga de Campeones de su historia, la cual acabaría perdiendo ante el Madrid. Gerard fue titular indiscutible de ese equipo y reconocido como uno de los mejores futbolistas de aquella Champions. De hecho, Camacho le incluyó en la lista de España que jugó la Eurocopa 2000.
Obviamente, el nivel de Gerard no pasó desapercibido y las ofertas de los clubs más poderosos de Europa no se hicieron esperar. Pero cuando el que levantó el teléfono para interesarse por contratarle fue el Barça, el equipo de sus amores, ya no hubo más que pensar. El Valencia apretó las tuercas al entonces presidente Joan Gaspart, que terminó aflojando 22 millones de euros para repescar a un jugador que se formó en su propia cantera. Pero segundas partes no siempre fueron buenas...
Gerard comenzó a pulular por diversas posiciones dentro del terreno de juego sin convencer en ninguna de ellas, además su nivel físico comenzó a decaer alarmantemente y las frecuentes lesiones hicieron el resto. Su estrella se apagó, la afición azulgrana acabó perdiendo la fe y, para colmo, el Barça no pudo recuperar ni un euro de la fuerte inversión realizada en su compra. En 2005, Gerard se fue con la carta de libertad bajo el brazo rumbo al Mónaco, donde su rendimiento decayó definitivamente.
Posteriormente, el Recre le dio una nueva oportunidad en la Liga pero en la Liga su nivel no mejoró y volvió a verse sin equipo al término de la campaña 07/08. Tras entrenarse con el equipo de su infancia, el Granollers, a mediados del curso pasado recibió la llamada del Girona para disputar el tramo final del curso y ayudar a evitar el descenso, como así fue. El año que viene, todavía con 31 años, Gerard volverá a actuar en Montilivi, donde parece que, al menos, puede volver a disfrutar del fútbol.
¡Consulta aquí todos los fichajes estrellados de Mercafutbol!
¡Sorteamos camisetas de Madrid y Barça! ¡Participad!
Centenario Neymar
Chamberlain, la nueva joya de Wenger
19 Comentarios
1. jefferson dijo el miércoles, 28 de julio:
2. julio dijo el miércoles, 28 de julio:
3. Pepito dijo el miércoles, 28 de julio:
4. kllmm dijo el miércoles, 28 de julio:
5. pol dijo el miércoles, 28 de julio:
6. Ronny dijo el miércoles, 28 de julio:
7. Nando dijo el miércoles, 28 de julio:
8. Hurts Taken By Force dijo el miércoles, 28 de julio:
9. Alex dijo el jueves, 29 de julio:
10. Anonimo dijo el jueves, 29 de julio:
11. sÇs dijo el jueves, 29 de julio:
12. Nando dijo el jueves, 29 de julio:
13. matt dijo el jueves, 29 de julio:
14. pirrira dijo el jueves, 29 de julio:
15. Anonimo dijo el jueves, 29 de julio:
16. papi dijo el jueves, 29 de julio:
17. Porfichuelo dijo el jueves, 29 de julio:
18. tito dijo el jueves, 29 de julio:
19. Santi dijo el domingo, 29 de agosto: