Tuvo que ser el propio central el encargado de poner punto final al 'culebrón' del verano en una rueda de prensa en la que anunció su marcha oficial al Inter de Milán. "Hay trenes que sólo pasan una vez durante la vida" y la oferta de Moratti era irrechazable.
También la habría sido la del Real Madrid, un equipo "al que no se le puede decir que no". Pero Chivu quería continuar viviendo en Italia, un país en el que quiere quedarse una vez se retire del fútbol. "Ha sido una elección de vida y de trabajo. Me quería quedar en Italia", descubrió el central rumano.
El ex romanista quiso despedirse también de su afición, a quien agradeció su apoyo. "Estoy orgulloso de haberme vestido con la camiseta de la Roma y de mi contribución durante estos últimos 4 años", sentenció.