Según confirma El Mundo Deportivo, Sergio Ramos está que trina con el Real Madrid. Al sevillano le han sentado fatal las críticas que se han vertido sobre él a raíz de su última expulsión, en el partido liguero que enfrentó a los blancos con el Mallorca, y consideraría que el toque de atención dado por la directiva merengue pretende convertirse en una excusa para seguir sin renovarle el contrato, tal y como le prometió Calderón, hasta 2018, sueldazo de seis millones de euros netos por campaña incluidos.
Esta situación habría desatado la ira de Ramos que empezaría a plantearse, según el citado diario, su marcha a final de temporada, consciente de que el Milán sigue tras sus pasos. Si así fuera, y siempre según El Mundo Deportivo, Calderón no opondría resistencia, puesto que, necesita realilzar varias suculentas ventas para poder invertir en un crack de renombre.
El citado diario llega a especular con la posibilidad de que el toque de atención a Ramos no sea más que una estrategia de Calderón para cabrear al jugador y forzar su marcha, para poder, así, obtener una importante cantidad económica con su traspaso.