Tras siete años sin títulos, son muchos los que se preguntan si Arsène Wenger debe continuar capitaneando la nave del Arsenal. A favor del técnico francés se encuentra su filosofía futbolística, basada en el juego ofensivo y atractivo, y en contra, obviamente, la falta de rigor competitivo. En las últimas temporadas se ha observado el desvanecimiento gunner en todas las competiciones y los argumentos, sustentados en la marcha de figuras trascendentales (como podrían ser Cesc Fàbregas o Samir Nasri, que emigraron el pasado verano), han ido perdiendo crédito, poco a poco.
Ante tal circunstancia, este curso, en el que el Arsenal ya ha perdido la posibilidad de conseguir cualquier objetivo, no hay justificaciones posibles para explicar el naufragio del proyecto de Wenger, que vivió, la semana pasada, los días más negros de la temporada. Si el miércoles, los gunners sucumbían por 4-0 frente al Milan en San Siro, el sábado caían eliminados de la FA Cup frente al Sunderland (2-0) y confirmaban que se completaría otra temporada sin títulos. A día de hoy, el único aliciente es acabar en la cuarta posición de la Premier League y asegurar, al menos, la Champions League del año que viene.
Dada la poca entidad del propósito, se pone en duda la capacidad de Wenger para conseguir objetivos mayores en un futuro, con un Arsenal que siempre ha apostado por incorporaciones jóvenes y baratas y que ha ido perdiendo fuelle año a año. En el hipotético caso de que los directivos gunners decidieran darle continuidad, sin embargo, estos podrían optar por poner sobre su mesa una elevada cantidad económica para fichar con planificación y criterio.
Una planificación, precisamente, de la que ha adolecido el Arsenal últimamente. Las incorporaciones veraniegas del año pasado, por ejemplo, se llevaron a cabo sobre la bocina (y porque el equipo gunner recibió un contundente 8-2 por parte del Manchester United) y los londinenses aún pudieron felicitarse por la incorporación de Mikel Arteta, para suplir la baja de Cesc.
Pese al acierto de tal fichaje, sin embargo, al Arsenal le faltó una estrategia que podría tener este verano, cuando la subasta veraniega vuelva a abrirse. Una estrategia que podría incluir la persecución de los sustitutos de Theo Walcott y Robin Van Persie, estrellas del Arsenal que se han cansado de la falta de títulos. También la afición gunner se ha desmoralizado, mientras la directiva del Arsenal medita en alargar, o no, la estancia de Wenger en el Emirates Stadium.
¿Qué os parece la nueva equipación del Barcelona?
David Alaba, una vida paralela con Carles Puyol
Danny Welbeck, el nuevo Andy Cole
8 Comentarios
1. SLWUTH dijo el martes, 21 de febrero:
2. Jimmy dijo el martes, 21 de febrero:
3. nelson dijo el miércoles, 22 de febrero:
4. ArsenaL dijo el miércoles, 22 de febrero:
5. Jimmy dijo el miércoles, 22 de febrero:
6. Anonimo dijo el miércoles, 22 de febrero:
7. Anonimo dijo el viernes, 24 de febrero:
8. beto dijo el sábado, 25 de febrero: