Adriano Leite estaba llamado a la resurrección de la mano de José Mourinho. El técnico portugués se había tomado la rehabilitación del brasileño como un reto personal y todo funcionó a la perfección hasta que al delantero le dio por irse de fiesta con su compatriota Ronaldinho y traicionar la confianza de 'Mou'.
Ni que decir tiene que las consecuencias para Adriano fueron inmediatas y que el brasileño quedó defenestrado del equipo interista en el mismo momento en que su farra con Ronnie vio la luz pública.
Esta noche, en el partido de Liga de Campeones que el Inter de Milán jugará con el Anorthosis, Adriano tampoco estará y la pregunta es hasta cuándo pesará sobre él el castigo.
Teniendo a Mourinho en contra y al presidente, Massimo Moratti, cansado de sus salidas de tono no sería de extrañar la marcha de un Adriano que lleva demasiado tiempo pendiendo de un hilo en el Inter de Milán, club que, por otra parte, le ha dado, ya, demasiadas oportunidades.