Fue el Inter de Milán el primer equipo en pujar por Christian Chivu. Los nerazzurros estaban dispuestos a tirar la casa por la ventana por el jugador justo cuando éste decidió inclinarse, primero, por la opción del Barcelona, al que dio calabazas, y después por el Madrid, al que también dejó en la estacada.
Tras reirse de sendos cuadros españoles, el central rumano quería volver a tontear con el Inter pero Massimo Moratti pronto le ha parado los pies dando al jugador de su propia medicina y proclamando a los cuatro vientos que los nerazzurros no quieren a un jugador con tan poca seriedad como Chivu.
"No me gusta, después de haber interrumpido el acuerdo, volver a la mesa cuando los demás se han retirado", ha confirmado Moratti que ha añadido: "Creo que hicimos la mejor oferta posible. Nosotros nos retiramos, Chivu y la Roma son libres para hacer lo que quieran".
Estas declaraciones habrían sentado como un tiro a Chivu que, según parece, culpa a sus representantes, los hermanos Becali, de no haber podido fichar por Barcelona o Real Madrid a causa de sus altas expectativas económicas.