El 'culebrón' Zlatan Ibrahimovic no está acabado, solo dormitando. Y es que la venta del ariete sueco sería el mejor de los negocios tanto para él, que ya ha visto como tras un primer año regular el Barça no se lo ha pensado dos veces a la hora de pagar 40 millones por Villa, como para el club, que necesita dinero para acometer los fichajes que solicita Pep Guardiola, entre ellos el primordial de Cesc Fábregas.
Sin embargo, las opciones de vender al jugador son escasas y de ahí que todas las partes se apresuren en asegurar que quieren seguir vinculadas, evitando que el ambiente se contamine y el vestuario se resienta. Sin embargo, los movimientos bajo mano no cesan y, según ha informado el diario Sport, el propio Ibra habría iniciado por su propia cuenta gestiones en los últimas semanas.
El destinatario de sus llamadas habría sido el Milan, el único club que parece que quiere acoger verdaderamente a Ibrahimovic (teniendo en cuenta que el jugador no quiere ir al Manchester City), y más concretamente su dueño, Silvio Berlusconi, para quien sería un sueño poder contratar a un delantero que no hace demasiado tiempo fue la bandera de su gran rival, el Inter.
Pero el problema es el de siempre: el dinero. La ficha de Ibra es elevadísima, superando los 10 millones de euros, y el Barcelona no está dispuesto a regalar a uno de sus futbolistas de mayor renombre si a cambio no va a sacar una tajada económica que le permita reforzar convenientemente su plantel... La única salida es que Berlusconi agudice su ingenio en busca de financiación.