Puede que no haya en la vida misión más complicada que la de cumplir un sueño. En ocasiones, sin embargo, el objetivo se cumple y nacen historias como las de David De Gea, un chaval que ha logrado apropiarse, a sus 20 años, de los tres palos de la portería del Atlético de Madrid. Lo ha hecho con esfuerzo, trabajo, sin desesperar y, sobre todo, sin renunciar al sueño que le hacía levantar cada mañana, cuando tan sólo tenía 17 años y acababa de ingresar en las categorías inferiores del Atlético de Madrid.
Por aquel entonces ya apuntaba maneras este chaval rubio, al que llaman el ruso porque parece guiri y al que muchos se atreven a comparar con el mismísimo Edwin Van der Sar. Tiene mérito, sin duda, que le comparen con un guardameta de la talla del holandés igual que, también, merece reconocimiento el ojo de Diego, el que fuera portero colchonero y se encargara de llevar hasta el Manzanares a aquel chico que apuntaba maneras en la Escuela Casarrubuelos de Illescas, donde empezó a jugar al fútbol cuando tenía, tan sólo, cuatro años.
No sólo de fichar al chico se encargó Diego, puesto que, el ex guardameta rojiblanco se hizo cargo, también, de dar cariño a su joven pupilo cuando éste más lo necesitó, es decir, cuando nada más llegado al Atlético, sufría una decepcionante y grave lesión.
"Nada más comenzar tuve una lesión grave, un desplazamiento de rótula, y me pasé un año prácticamente sin jugar. Era la temporada del Cadete B. Estuve casi el año entero en blanco. Yo pensaba que me echaban, porque cuando me recuperé y pude volver a jugar recaí", señalaba en una entrevista al diario As un David De Gea que añadía:
Tuve el gran apoyo de Diego, el entrenador de porteros. Estaba echo polvo y él siguió confiando en mí. Ha sido el mejor entrenador que he tenido nunca. Fue importante también que viviera en mi casa, en Illescas, con mi familia y no en una residencia. Aún sigo viviendo allí. Eso implica hacer cada día 50 kilómetros de ida y otros 50 de vuelta para ir a entrenar, pero no me importa
El mencionado diario escuchaba estas palabras de De Gea en 2007 y justo después de la gran actuación del jugador en las semifinales del Europeo sub-17 que acabaría ganando España. En la mencionada cita tuvo el joven guardameta una actuación destacada, parando con la cara el lanzamiento que, de haber entrado, hubiera impedido la presencia española en la final del Europeo y, por supuesto, la posterior victoria.
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4 Comentarios
1. Ronnie dijo el viernes, 19 de febrero:
2. latuya dijo el sábado, 20 de febrero:
3. die9o dijo el sábado, 20 de febrero:
4. carlos dijo el domingo, 21 de febrero: