La sombra dejada por Diego en el Werder Bremen no ha pesado sobre el joven Mesut Özil, el mediapunta que se ha convertido en el máximo referente del equipo alemán tras la marcha del brasileño a la Juventus de Turín. No le ha venido grande la responsabilidad a este excelente zurdo, dotado de un buen cambio de ritmo, de registros goleadores aceptables y de capacidad para hacer auténticas virguerías si dispone de espacios.
Estas cualidades se hicieron evidentes hace años, cuando Özil recaló en el Schalke 04 y contaba con, tan sólo, 17 años. A esa edad, empezó a forjarse un nombre, cumpliendo a la perfección con el rol de revulsivo que le otorgó su, por aquel entonces, equipo y llamando la atención de clubes como el Werder Bremen que, a la postre, le acabaría fichando en el mercado invernal de la temporada 2007/08, a instancias del técnico del cuadro alemán, Thomas Schaaf.
Éste insistió al Werder Bremen para que pagara los 4,5 millones de euros que el Schalke pidió por Özil amparándose en la necesidad de encontrar al relevo de Diego. El técnico (que lleva entenando al Werder Bremen desde 1999) era consciente de que el brasileño, ya por aquel entonces, había tocado techo en el Werder y quería paliar su marcha (que acabó produciéndose dos años después) con la contratación de un jugador que fuera capaz de coger su testigo y de, como mínimo, minimizar los daños ocasionados por la pérdida de una estrella de la talla del brasileño.
Apostar por Özil fue el gran acierto de Schaaf que, mientras estuvo Diego, le situó a la izquierda del brasileño, posición en la que Özil se siente, especialmente, cómodo para romper defensas rivales y regalar esas excelentes asistencias que pueden convertirle en un fuera de serie. Cuando Diego no podía jugar, Özil ocupaba su puesto, practicando de cara a una experiencia futura, la que le llegó el pasado verano, con la marcha de Diego a Turín.
Con la fuga del brasileño, Özil tenía dos opciones: acongojarse ante la enorme responsabilidad que le caía encima o armarse de valor demostrando que sus defectos (le falta contundencia física y, en ocasiones, es algo 'chupón') no pesan más que sus innumerables virtudes. Por suerte, Özil se decantó por la segunda alternativa y, este año, se ha convertirdo en el líder de un equipo que intentará retenerle ante las propuestas que pueden empezar a lloverle, en masa, a partir del próximo verano.
Y es que junio de 2010 puede ser un mes clave para el futuro de un Özil que, para aquel entonces, ya habrá cerrado su primera temporada sin Diego y podrá lucirse en el Mundial de Sudáfrica con la selección de Alemania.
Al combinado germano lo eligió Özil con el corazón, por representar al país en el que nació el 15 de octubre de 1988 y por ser la tierra que acogió a su familia, de procedencia turca. Esta circunstancia hizo creer, a muchos, que, finalmente, Özil, y como otros jugadores de ascendencia otomana nacidos en Alemania (como los hermanos Altintop, Halil y Hamit, por ejemplo), acabaría decantándose por una selección turca que, por cierto, le hizo saber que tenía las puertas abiertas.
Sin embargo, no fue así y tras coronarse como campeón de Europa con la selección germana sub-21, Özil llegó a la absoluta, para la que ha sido convocado en siete ocasiones y con la que espera deleitar a propios y extraños en la cita mundialista del próximo verano...
¡Sorteamos camisetas de Madrid y Barça! ¡Participad!
Centenario Neymar
Chamberlain, la nueva joya de Wenger
8 Comentarios
1. lion dijo el viernes, 18 de diciembre:
2. LocoAbreu dijo el viernes, 18 de diciembre:
3. Marco dijo el sábado, 19 de diciembre:
4. fiiel a la roja !! dijo el sábado, 19 de diciembre:
5. carlos dijo el sábado, 19 de diciembre:
6. EDU dijo el sábado, 19 de diciembre:
7. Anonimo dijo el domingo, 20 de diciembre:
8. rorro dijo el lunes, 21 de diciembre: