Nacido el 2 de noviembre de 1989 en Titograd (Yugoslavia), ciudad que, actualmente, se llama Podgorica y pertenece a Montenegro, Jovetic es un mediapunta fuerte, potente, insuperable en el cuerpo a cuerpo y con una visión de juego que le engrandece a cada partido que juega. Sin ser rápido, es inteligente tanto de movimiento, siendo capaz de proteger el balón ante el defensa más veloz, como de pensamiento, puesto que, sabe encontrar el hueco situando, en todo momento, a sus compañeros sobre el terreno de juego. Jovetic destaca, también, por su su rol de excelente asistente y su facilidad, gracias a su verticalidad, para ver puerta con ambas piernas.
Virtudes, por tanto, no le faltan al joven motenegrino que puede situar el punto clave de su corta pero intensa carrera deportiva en el Europeo sub-17 disputado en Luxemburgo en 2006. Por aquel entonces Jovetic no era más que un joven jugador con ganas de triunfar que, demostró, con Serbia y Montenegro, aptitudes suficientes como para saltar hasta el primer equipo del Partizán de Belgrado.
Y así fue. El equipo serbio, dirigido por Miroslav Djukic, premió sus cualidades con la titularidad y Jovetic no decepcionó. Desplegó todo su potencial y se convirtió en un líder tanto dentro como fuera del terreno de juego guiando los pasos del Partizán hasta la consecución del campeonato doméstico. También en la extinta Copa de la UEFA hubieron detalles de calidad de Jovetic, que lograría su primer hat-trick en dicha competición en 2007 ante el HSK Zrinjski Mostar y que, el mismo año, se erigiría como la máxima figura de la selección de Montenegro, separada, tras el Mundial de Alemania, de la de Serbia.
Con tantos logros a su favor, no tardaron en llegar a su mesa ofertas de importantes clubes de Europa siendo la Fiorentina la que, previo pago de 10 millones de euros, acabaría haciéndose con sus servicios en abril de 2008.
Sus inicios en el equipo viola no fueron fáciles pero Jovetic aguardó paciente en el banquillo, ante la imposibilidad de sentar a Adrian Mutu, y aprovechó al máximo todos y cada uno de los minutos que le brindaba Cesare Prandelli.
Tanto exprimió sus pocas opciones que el técnico viola empezó a plantearse un cambio de dibujo que no llegó a producirse por la lesión de Mutu, la misma que abrió las puertas de la titularidad al joven Jovetic. El montenegrino supo agradecer la confianza a Prandelli con buenas actuaciones y su presencia fue clave en la previa de la Liga de Campeones, donde marcó, en el encuentro de vuelta y ante el Sporting de Lisboa, el gol que situaría a la Fiore en la fase de grupos.
Con la recuperación de Mutu, Jovetic se ha mantenido en el once titular y, esta temporada, sólo ha jugado saliendo desde el banquillo en un partido del Calcio: el Roma-Fiorentina que acabó con un 3-1 a favor de los locales.
Jovetic, por tanto, es, ya, mucho más que una promesa y su salto hacia un equipo de mayor nombre se antoja cercano...