El Bayern de Múnich logró retener la temporada pasada a Franck Ribery en sus filas a pesar del acercamiento de Florentino Pérez y el Real Madrid porque todavía tenía la sartén por el mango. Los bávaros estaban en disposición de pedir lo que quisieran por su 'crack' y si el Madrid 'picaba', perfecto, y si no, pues seguían con un extraordinario jugador en su plantilla. Pero ahora la cosa es diferente porque el contrato de 'scarface' expira el 30 de junio 2011, de manera que o le renuevan, o le venden en verano porque, de lo contrario, en unos meses se irá gratis.
Y el Bayern, por muy bien que ande económicamente, no está como para despilfarrar los ¿30? ¿40? ¿50? millones que alguno de los pretendientes del extremo galo (sobre todo Madrid, Barça y también Chelsea) puedan ofrecer por llevárselo antes del Mundial 2010. De ahí que resulte difícil creerse las últimas palabras del presidente bávaro, Karl-Heinz Rummenigge: "Nuestra meta ha sido siempre ampliar su contrato. Pero si no somos capaces, esto no significa automáticamente que vamos a vender Ribery este verano", dijo.
El máximo dirigente del Bayern argumentó sus palabras diciendo que "la próxima temporada queremos un equipo para dominar a nivel nacional y poder ir un poco más arriba en el escenario internacional". Y agregando: "Queremos ser capaces de cumplir con los equipos como el Barcelona, y para tales fines Ribery es importante para nosotros", antes de concluir con un mensaje encriptado para el propio jugador: "Creo que él es feliz aquí y él sabe lo que tiene en el Bayern".