Según confirma el diario The Times, el Liverpool podría verse obligado a vender a Fernando Torres en el caso de que no fuera capaz de pagar el crédito contraído para la incorporación del madrileño y de Ryan Babel. Según el citado rotativo, el club red debe devolver 40 millones de euros a la banca en un año si no quiere quedarse sin el jugador que lleva anotados, esta temporada, nada más y nada menos que 30 goles.
Según la mencionada información, resulta extraño que el Liverpool decidiera endeudarse para concretar estos dos fichajes, puesto que, normalmente los clubes ingleses recurren a los ingresos obtenidos por la venta de derechos a la televisión.
Esta polémica se suma a la levantada por Tom Hicks, que, según The Times, mantiene una, cuanto menos, tensa relación con George Gillett (el otro dueño del Liverpool) y que pretende obtener el dinero necesario para arrebatarle a Gillett el otro 50% del club.