La situación entre el Bayern de Múnich, el entrenador Louis Van Gaal y el delantero Luca Toni está tan sumamente deteriorada que ya no solo es que esté 'cantado' que el ariete italiano abandonará la Bundesliga, sino que eso puede producirse sin que nadie tenga que poner un duro sobre la mesa, totalmente gratis.
Así lo ha manifestado nada menos que Uli Hoeness, recientemente nombrado nuevo presidente de la entidad bávara. "No recibimos ninguna oferta concreta, aunque estamos dispuestos a dejarle ir sin ningún costo", aseguró en unas declaraciones que no pasarán desapercibidas para sus pretendientes.
Y es que el internacional italiano, que busca minutos para ir al Mundial de Sudáfrica, percibe unos elevados emolumentos en el Allianz, cerca de seis millones de euros anuales, de modo que si el Bayern se lo quita de encima en enero podrá dejar de pagarle más o menos la mitad de su salario y ahorrarse, por tanto, unos 3 'kilos'.