Arsène Wenger está que trina después que David Dein, vicepresidente del Arsenal, haya tenido que abandonar la entidad gunner por sus desavenencias con la directiva y el consejo del club inglés. Dein ha sido el máximo valedor de Wenger y el culpable que el francés acabara entrenando al Arsenal, es por ello que, para el técnico, su marcha ha sido un duro golpe.
Hasta tal grado llega el cabreo de Wenger que el técnico francés ya ha revelado que no piensa renovar con el Arsenal, club con el que acaba contrato en 2008.
Este hecho preocupa, especialmente, a la directiva gunner porque con la marcha de Wenger es más que probable que se produzca la desbandada de los cracks del equipo, que apoyan a ultranza al técnico. Así, Henry, Cesc, Gallas o Adebayor, entre otras estrellas gunners, podrían cambiar de aires siguiendo el rumbo que tomara el técnico francés.