Promesa de la semana: Iñigo Martínez
El central de la Real Sociedad empezó el curso con ficha del segundo equipo, pero ya desde el primer partido liguero fue alineado como titular. Además, su popularidad se ha visto incrementada gracias a los dos goles que ha marcado desde su propio campo al Athletic de Bilbao y al Betis.
Iñigo Martínez, durante el derbi ante el Athletic de Bilbao (FOTO: Cordon Press)
Tras 22 jornadas, se ha convertido en uno de los jugadores más importantes para Philippe Montanier, ya que además de ser el defensa que más minutos ha disputado, es también el tercer futbolista que más minutos suma en lo que va de temporada. Hablamos de Iñigo Martínez, el central de la Real Sociedad que se ha convertido en un pilar fundamental de su club pese a sumar apenas 20 primaveras.
De hecho, ha pasado del completo anonimato al estrellato en apenas un par de meses. Y es que aunque ya se había consolidado en el eje de la zaga durante los primeros encuentros de la presente campaña, no empezó a estar en boca de todo el mundo hasta la séptima jornada. Fue entonces cuando, en el derbi frente al Athletic de Bilbao, el dorsal número 26 (ahora ya lleva el 6) de la escuadra blanquiazul sorprendió a Gorka Iraizoz con un disparo desde su propio campo.
Su golazo frente al eterno rival no sirvió para evitar la derrota, pero la calidad y la plasticidad del tanto fueron tales que dio la vuelta al mundo. Aun así, no contento con uno, anotó otro gol muy similar apenas dos meses después. En esta ocasión, su misil teledirigido catapultado desde su bota izquierda en el minuto 91 fue decisivo para llevarse los tres puntos del estadio Benito Villamarín.
Desde entonces, el central txuri-urdin es la sensación de la temporada. Tanto es así que incluso se confirmó que el Barcelona le había estado siguiendo desde hacía varios años. Sea como fuere, este futbolista originario de Ondarroa (Vizcaya) es y será siempre un aficionado más de la Real Sociedad, equipo en el que recaló procedente del equipo de su localidad durante la categoría de cadete.
Fue quemando etapas hasta alcanzar el filial blanquiazul (que entonces competía en la Tercera División española) en el año 2009. Ya entonces apuntaba maneras, puesto que con 24 apariciones y un gol a sus 18 años se alzó como uno de los mejores jugadores del segundo equipo, con el que consiguió el ascenso al grupo segundo de la Segunda División B.
Sin embargo, sería el pasado curso el de su consagración. Sumó 30 partidos como titular y un tanto más y ello le convirtió en la promesa más firme de la cantera donostiarra. Incluso se barajó la posibilidad de que se le convocara para el Mundial Sub’20 del pasado verano, aunque finalmente fue descartado por Julen Lopetegi.
Aun así, empezó también este curso con ficha del segundo equipo, pero el técnico francés del primer equipo se hizo eco de su solidez y de su seguridad en la retaguardia y por eso le incorporó ya en el once inicial desde el primer encuentro liguero. Ahora es uno de los centrales más deseados por algunos de los grandes clubs españoles, algo que, sumado a su espectacular rendimiento, le convierte en la ‘promesa de la semana‘ de Mercafutbol.