Noticias de rumores y fichajes

El ocaso de los dioses

La noticia habría sido que el Madrid hubiese ganado el sábado al Barcelona, como ocurrió la pasada temporada. Pero la suerte termina por acabarse y el Barça no permitió que un equipo que lleva dos años, camino de tres, sin ganar nada, le arrebatara un partido que debía ganar. Primero, porque tiene un equipo joven; segundo, porque tiene una idea de juego que lleva años intentando, con mejor (Cruyff) o peor suerte (Van Gaal), desarrollar; y tercero, porque tiene al mejor jugador del mundo, que no es otro que Ronaldinho. Todo esto no es fruto de la casualidad o del acierto -que también- del entrenador de turno: el Barça tiene un modelo deportivo y se ciñe a él. Cuando su presidente, Joan Laporta, se sale de sus funciones y da su opinión sobre el esquema de juego, allí están Begiristain y Rijkaard para corregirle -a veces- e imponer el guión establecido.

El Real Madrid de Florentino Pérez es todo lo contrario. O sea, nada, porque no hay un modelo al que ceñirse. Bueno, sí lo hay pero no es deportivo sino mercantil. Si en el Barcelona los jugadores que hay están en pleno áuge y con ganas de títulos, en el Madrid están en declive y sus estrellas están al borde la jubilación. Su plantilla está más descompensada que nunca, elaborada con fines comerciales por su presidente, que se jacta de haber fichado a Beckham y dejar de lado a Ronaldinho y Eto’o, los que pueden ser a la postre sus verdugos.

De nada servirá que vengan los mejores jugadores del mundo -todos en el mismo puesto- o que se intente parchear con makeleles los desequilibrios de la plantilla. Ya se puede gastar otros 90 millones de euros como este verano -Robinho y Baptista están desaprovechados- o fichar a otro entrenador -ya he perdido la cuenta de los que van- que no solucionará el verdadero problema que tiene el Madrid, que es el modelo beckhamniano que tiene su presidente -el ser superior-, donde acumular estrellas consagradas para vender camisetas es más importante que crear un equipo para jugar bien a fútbol.

Y ya no es sólo lo que se ficha y se pone en once titular sino peor  aún, lo que se deja: Zidane, harto de fútbol, sólo jugó el sábado por lo que representa, una marca más de la empresa de Florentino. Los viejos ‘galácticos’ siguen pero en el camino se quedaron Makelele, Del Bosque, Camacho, Owen y los ahora jugadores del Barça. Camacho se fue porque no quería "entrenar multinacionales" en pantalón corto, más comprometidos con sus patrocinadores que con el club. Tanto él como Vicente del Bosque son demasiado madridistas como para alegrarse ahora de la desgracia del presidente, pero ya lo advirtieron.

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