Noticias de rumores y fichajes

La ética de Wenger y Pere Guardiola, a debate

Pocas noticias han tenido tanto morbo en los últimos días como la que más o menos se ha venido a titular así: ‘El hermano de Guardiola traspasa al nuevo Cesc al Arsenal’. Leído así, todo un bombazo, no cabe duda. Pero detrás de ese llamativo titular hay matices, inexactitudes o circunstancias muy particulares. Un asunto que merece la pena estudiar con cierto detenimiento.

El protagonista principal en cuestión, como muchos ya sabréis, es Joan Miquel Toral, un centrocampista de la cantera del Barcelona de solo 16 años que acaba de fichar por el Arsenal y que quienes han tenido el gusto de ver jugar dicen que apunta maneras. Aunque, al fin y al cabo, ¿qué jugador de La Masía no está ahí por poseer una calidad muy superior a la media? Pero de ahí a que rompa a jugar al nivel de todo un capitán del Arsenal va un buen trecho.

El actor secundario de esta historia es Guardiola, pero no Pep, el entrenador, sino Pere, su hermano a la par que representante de jugadores. El familiar del técnico culé ha mediado en la operación aunque parece ser que no por iniciativa propia, sino bajo petición del proyecto de futbolista y de su propia madre, de origen inglés. Joan Miquel Toral Harper es el nombre completo del chico, luego su vínculo con Inglaterra resulta más que evidente.

Es decir, que nadie le ha puesto una pistola en la cabeza al jugador para que emigre, como dijo Wenger, actor de reparto en esta novela, en referencia al fichaje de Cesc en 2003. Aquel verano, el Arsenal se aprovechó del periodo de traspaso de poderes entre Gaspart y Laporta en la presidencia para hacerse con Cesc, como siempre se ha contado. Aunque no es menos cierto que en aquella época el hoy capitán gunner veía muy, muy difícil acceder al primer equipo, con Xavi, Iniesta y Deco por delante.

Así que de nuestro súper titular originario (‘El hermano de Guardiola traspasa al nuevo Cesc al Arsenal’), nos queda que Cesc solo hay uno hasta que se demuestre lo contrario, que Pere Guardiola solo actuó obedeciendo los deseos de la familia Toral Harper de irse a Inglaterra, y que Arsene Wenger no ha amenazado todavía a ningún jugador de los que han decidido unirse a su regazo. Sí, es cierto, la historia contada así vende menos, pero se ajusta más a la realidad, que es lo que importa.

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