Noticias de rumores y fichajes

¿Qué pasará con la liga italiana?

La historia empieza con una investigación que emprende la fiscalía de Turín. El objetivo es intentar confirmar o refutar las sospechas de dopaje que acechan a la Juventus, uno de los equipos más poderosos del país y el más laureado: 29 ligas, 9 copas (en ambos casos, más que ningún otro equipo), dos Copas de Europa, tres UEFA y una Recopa. Pero mediante pinchazos telefónicos se empieza a desenredar otro hilo, el de la compra de partidos, y finalmente, se llega a otro puerto: la Juventus y otros equipos (Milan, Fiorentina y Lazio) están presuntamente implicados en una trama de sobornos que ha adulterado la competición. En el centro del huracán, Luciano Moggi, ahora ya ex director general del club blanquinegro.

Así pues, lo que la policia investiga ahora es, por un lado, el arreglo de resultados por parte de los clubes, y por otro, la posible implicación de algunos jugadores en casos de apuestas, algo que está prohibido pues son parte implicada. De momento, con la selección italiana en cuartos, el Mundial apacigua los ánimos. Y eso que algunos de los miembros de la expedición azzurra (el portero Buffon, el propio seleccionador Marcello Lippi…) están entre los implicados. Ahora mismo, están siendo investigadas una cuarentena de personas y también una veintena de partidos de la temporada 2004-05.

Al frente del ministerio fiscal está Francesco Saverio Borrelli, con fama de implacable. Según sus datos, Luciano Moggi tenía una decena de teléfonos móviles en los que recibía hasta más de 400 llamadas diarias. Sus tentáculos llegaban hasta las profundidades del fútbol italiano: según revelan las escuchas, se encargó que el Torres Sassari, equipo de la Serie D, ganara su primer triunfo como visitante en dos años a petición, ni más ni menos, que del ministro de Interior, Giuseppe Pisanu.

La pregunta, claro, es "¿Qué pasará con estos equipos?". En Milán aún recuerdan el escándalo de principios de los 80, cuando el AC Milan descendió a la Serie B por un caso de apuestas ilegales. ¿Podría volver a pasar lo mismo ahora? Sí, evidentemente. Si se prueban las sospechas, los dos equipos más fuertes del país a día de hoy perderían la categoría. Claro que eso supondría un descalabro financiero (contratos televisivos, patrocinios) que quizá nadie se atreva a provocar.

De fondo, dos temas más: por un lado el caso Pessoto, que también ha golpeado a la Juve, y por otro el posible terremoto que un eventual descenso de estos equipos desencadenaría en el mercado de fichajes .

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